Maryang Olguín del Castillo y Sofía Romero Aravena, dos estudiantes del Conservatorio Laurencia Contreras de la Universidad del Bío-Bío, fueron premiadas en el 23° Concurso Nacional de Piano, organizado por la Asociación Latinoamericana de Profesores de Piano (ALAPP). La Universidad Técnica Federico Santa María en San Joaquín fue el escenario del certamen.
Las jóvenes pianistas, ambas de 13 años, obtuvieron más de un reconocimiento y compitieron en niveles con un límite superior de edad de 20 años. Maryang Olguín obtuvo el primer lugar y el premio a la mejor interpretación de la obra en la Categoría IV de la competencia, mientras que Sofía Romero logró el tercer lugar en la Categoría V.
Es importante destacar que la profesora de Sofía es Giselle Mainet, y la profesora de Maryang es Valentina Soto. Asimismo, esta última estudiante obtuvo el puntaje más alto entre las categorías IV, V, VI y VII del Certamen, por lo que se le otorgó el premio especial de participación en el II Festival de Piano Claudio Arrau, en Chillán.
Estudiantes premiadas
Emocionadas y orgullosas de sus logros están las jóvenes artistas, viendo cómo el trabajo que realizan junto a sus profesoras sigue dando frutos en competencias de renombre.
Sofía Romero explicó que, en su proceso de aprendizaje, “este año tuve que aprender piezas más difíciles y desafiantes, lo que requirió más horas de estudio, pero todo lo hice por mi pasión a la música. Me siento muy orgullosa por este premio ya que me esforcé mucho”.
“Participar en este concurso fue una experiencia inolvidable, llena de nervios dónde me puse a prueba en un escenario importante con compañeros que aman la música igual que yo”, agregó la joven que está en el Conservatorio Laurencia Contreras UBB desde los 8 años, con muy buenos resultados.
Para Maryang, el resultado en esta versión 23 de la competición superó todas sus expectativas, “siempre que compito me preparo mucho para poder estar en el podio, pero haber obtenido el mejor promedio de todos los primeros lugares fue algo increíble. Todavía no lo puedo creer y estoy demasiado feliz”.
“Me preparé desde el verano. Mi papá me sugirió revisar las bases de concursos de ALAPP anteriores y escuchar todas las piezas del nivel para elegir las que más me gustaran. Para mí es muy importante aprender obras que disfruto porque así me mantengo motivada. Además, tuve clases maestras y participé en dos conciertos antes de competir, lo que me ayudó a mejorar y corregir algunas de mis debilidades”, detalló.
La joven, que se prepara en el Conservatorio desde los 5 años, relevó que “este año me gustó mucho el nivel de la categoría, porque se notaba la preparación y la madurez de todos. Cada vez cometemos menos errores y se empieza a notar más el estilo y el toque personal que cada uno le da a su interpretación. Quiero destacar que comencé a estudiar complementariamente con la profesora Andrea Silva de Chillán, además de mis estudios regulares con la profesora Valentina Soto, ya que mi objetivo en el corto plazo es participar en un concurso internacional”.