Iván Rodríguez es tenor y encarna a Belmonte en esta ópera de Mozart, que ofreció funciones el viernes 27 y jueves 28 de marzo, en el Teatro Municipal de Temuco.
Más de dos décadas en el canto lírico tiene el destacado tenor Iván Rodríguez, quien integra el equipo docente del Conservatorio de Música Laurencia Contreras, dependiente de la Universidad del Bío-Bío. El viernes 27 y el jueves 28 de marzo se presentó con la ópera El rapto en el serrallo, en el Teatro Municipal de Temuco. Para esta obra de Wolfgang Amadeus Mozart, compartió escenario con un elenco experimentado, bajo la dirección estética de Christine Hucke, mientras que el director musical es David Ayma, batuta titular de la Orquesta Filarmónica de Temuco.
Iván Rodríguez asumió el rol de Belmonte en esta ópera que marca el regreso de este estilo musical a la capital de La Araucanía. Lo acompañan sobre el escenario los solistas David Gaez, Virginia Barrios, Patricia Cifuentes y Daniel Farías, además de la participación especial del actor nacional Julio Milostich.
«Ensayamos mucho en Temuco durante los días previos, para que la gente lo pasara bien. De verdad no se arrepintieron, porque esta ópera es súper chispeante. Tiene amor, intriga, partes humorísticas, en fin, se rieron mucho», comenta el talentoso cantante.
Recuerda que en 2007, tanto él como el resto del elenco, montaron esta misma ópera en Santiago, en el salón Fresno de la Universidad Católica y en la Plaza de Armas, dirigidos por Miryam Singer y David del Pino. Conserva una grata sensación a partir de esa experiencia, que les permitió optimizar el tiempo de preparación para las funciones del pasado fin de semana, ya que era repertorio conocido, que sólo debieron desempolvar.
A sus alumnos
Iván Rodríguez imparte canto lírico en el Conservatorio Laurencia Contreras. Él desarrolla este talento desde que tiene uso de razón, pero profesionalmente, desde el año 2000. Sus clases son muy personalizadas, en el recinto dependiente de la UBB, que se ubica en calle Paicaví 265. A través de estos logros, el docente transmite un mensaje motivador a sus alumnos.
«Un cantante de ópera no es alguien privilegiado, sino que todos tenemos voz y oído, que podemos trabajar técnicamente. Este entrenamiento se debe llevar siempre con constancia, paciencia y perseverancia, porque el resultado siempre llega. Es el camino para las personas que quieren asumir el canto como una profesión: siempre ir a los ensayos, a las clases y tener a un buen guía», sostiene.
Además, el tenor recomienda «escuchar mucha música, investigar e ir a conciertos; es decir, que la motivación esté siempre, porque es necesaria para alcanzar el objetivo de pararse sobre un escenario y cantar sin miedo a fallar, ya que los respalda una base técnica».
