Estudio UBB evidencia temor a falta de alimentos en escenario por Covid-19 en Ñuble y Biobío

“Comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus (COVID-19)”, se denomina el estudio liderado por la Dra. Jacqueline Araneda Flores, académica del Departamento de Nutrición y Salud Pública de la Universidad del Bío-Bío. Alrededor del 70% de las personas consultadas expresa temor a no tener alimentos suficientes ante el actual escenario de alerta sanitaria por Covid-19.

La Dra. Jacqueline Araneda explicó que la encuesta, autoaplicada en formato online en la interfaz Google Docs, tiene como objetivo evaluar el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de coronavirus. En un primer corte fue respondida por 1.423 personas mayores de 18 años, quienes debían responder en representación de su grupo familiar. “Llama la atención que 7 de cada 10 mayores de 18 años de las regiones de Ñuble y Biobío expresan temor a no tener alimentos para comer”, precisó la académica.

El 60,5% de las personas encuestadas son mujeres y el 38,9% hombres. El 82% de los participantes son del área urbana y el 17,8% del área rural.

De los encuestados, el 85% señala que en tiempos de coronavirus no deben faltar en su hogar cereales como el arroz, legumbres, pan, huevo, verduras y agua. Por otro lado, lo que puede faltar, porque le otorgan menos importancia, son productos de pastelería, mariscos, snacks dulces y salados, entre otros. “Las personas están bien educadas respecto de aquello que deben comer, identificando alimentos básicos de antaño. Es decir, ante situaciones críticas o excepcionales los encuestados distinguen aquello que es imprescindible”, aseveró la Dra. Araneda Flores.

En tanto, el 60% de los encuestados señala que como medida de precaución emplea mascarilla al momento de realizar la compra de alimentos, incluso desde antes que su uso fuese obligatorio. Asimismo, un 43% sólo compra alimentos en lugares con baja afluencia de público.

El 74,4%, prácticamente ¾ de los encuestados, señalan que en las últimas semanas no han podido alimentarse normalmente. En consonancia, un 40% señala que han aumentado el consumo de alimentos durante la noche. “No es un dato menor porque esto puede influir en un aumento de peso de la población, porque prácticamente no se está realizando actividad física y además están comiendo durante la noche, lo que no es recomendable”, aseveró la Dra. Jacqueline Araneda.

Otro antecedente relevante dice relación con que sobre el 20% de los encuestados contestó que en su hogar viven adultos mayores.

La Dra. Araneda Flores precisó que a raíz de la situación generada por la pandemia, comenzó a revisar la situación alimentaria nutricional de otros países que ya habían registrado un aumento en el número de casos positivos de Covid-19. “Como académica del Departamento de Nutrición y Salud Pública, me pareció muy necesario conocer lo que ocurría en Ñuble y Biobío para formular recomendaciones a la comunidad e instarlos a mantener una alimentación saludable”, precisó.

Fue así como previa revisión de otras encuestas para medir inseguridad alimentaria y la consulta a diversos especialistas a nivel nacional, elaboró un instrumento para mediar el comportamiento de compra y hábitos alimentarios en tiempos de Covid-19. La encuesta aborda ámbitos como: responsable de las compras de alimentos en el hogar; lugares de compra; medidas higiénicas al momento de la compra de alimentos; preocupación por no tener alimentos en el hogar; percepción de la alimentación familiar; ítem sobre grupos de alimentos ingeridos, tales como frutas, verduras, pescados, legumbres, carnes y alimentos ultraprocesados.

La Dra. Jacqueline Araneda precisó que la Universidad del Desarrollo (Santiago), a través de su Escuela de Nutrición, se mostró interesada en aplicar la encuesta en su comunidad, en tanto que la Universidad de Santiago evalúa realizar la encuesta considerando algunas adecuaciones.




Estudiantes de Doctorado en Ingeniería de Alimentos UBB se adjudican Becas ANID

Las alumnas Carolina Herrera Lavados y Carla Vidal San Martín, junto al estudiante Luis González Cavieres, resultaron seleccionados en la convocatoria del Concurso de Becas de Doctorado de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El proceso alcanzó un elevado número de postulaciones (2.617), de las cuales 2.230 resultaron admisibles. Finalmente se seleccionaron 850 personas. Carolina Herrera fue seleccionada en el noveno lugar nacional.

El director del Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Dr. Ricardo Villalobos Carvajal, destacó el buen pie del programa UBB, lo que se grafica en el interés que concita entre los postulantes. “Estamos muy conformes con el proceso de admisión 2020. Recibimos 16 postulaciones. Hubo 2 postulantes nuevos que se adjudicaron becas de la ANID, Carolina Herrera y Luis González, en tanto que Carla Vidal, estudiante de segundo año, también logró una beca ANID. Esto habla muy bien de la calidad académica de los estudiantes que están postulando al programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos”, señaló.

El Dr. Villalobos comentó que a nivel institucional hubo 33 postulaciones admisibles ante la ANID. De ellas, 12 fueron seleccionadas, correspondiendo 3 al programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos. “Lograr la adjudicación de una beca de este tipo es complejo porque los procesos son muy competitivos. Los méritos académicos deben ser relevantes para acceder a una de ellas. Desde el inicio del programa de Doctorado, 8 estudiantes se han adjudicado la beca Conicyt, actual ANID”, ilustró.

El proceso de admisión 2020 del Doctorado considera el ingreso de 6 nuevos estudiantes; 3 con beca UBB, 2 con beca ANID y uno con beca de extranjero supernumerario. “Es un paso considerable, porque lo habitual es que ingresen 2 alumnos por año”, acotó el Dr. Villalobos.

Carolina Herrera Lavados es Bioingeniera de la Universidad de Concepción. Realizó un Magíster en Microbiología y un Diplomado en Ciencias Biomédicas. Se ha desempeñado como asistente de investigación junto a la Dra. Gipsy Tabilo y el Dr. Mario Pérez Won. Su línea de investigación se desarrollará en péptidos bioactivos con capacidad antihipertensiva.

“Postulé a otro doctorado en la Universidad de Chile, pero en la Universidad del Bío-Bío me brindaron mayor apoyo. Además, el Doctorado en Ingeniería de Alimentos de la UBB contempla como requisito la realización de una pasantía de investigación en algún laboratorio o centro de investigación en el extranjero y la propia Universidad te apoya para lograrlo. Eso no se da en ningún otro programa” aseveró.

A su vez, Luis González Cavieres es Ingeniero en Alimentos egresado de la UBB. Su línea de investigación se relacionará con tecnologías en procesos innovadores para el desarrollo de nuevos productos y/o nuevas tecnologías.

“Postulé a la UBB porque es la única que tiene un Doctorado en Ingeniería de Alimentos, algo mucho más específico para el camino que pretendo seguir. Creo que me siento preparado para abordar un doctorado y todo lo que implica. Chile, con el fenómeno de la globalización, recién se está dando cuenta que puede exportar más que materias primas, agregando tecnología e innovación a nuestros productos”, advirtió.

Carla Vidal San Martín es Ingeniera en Alimentos egresada de la UBB, y también cursó el Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos en la Universidad. Su línea de investigación se vincula con tecnologías emergentes aplicadas a nivel bioquímico en frutas.

“Opté por la UBB porque conozco la capacidad y calidad de los/as investigadores/as. Además, el conocer cómo funciona la institución y la facilidad para trabajar en laboratorios u otras dependencias, también son aspectos a considerar y eso es muy relevante”, reflexionó.

El Dr. Ricardo Villalobos precisó que actualmente se trabaja en la renovación curricular del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos, y también se aprontan a iniciar el proceso de autoevaluación para una nueva acreditación. “Estamos conformando la comisión que elaborará el informe de autoevaluación para el próximo año. Nuestra actual acreditación se extiende hasta el 28 de noviembre de 2021, en tanto que el informe de autoevaluación debe ser entregado en marzo de 2021. Estas noticias nos vienen muy bien para el próximo periodo”, reflexionó.




Catedrático español dictó conferencia en marco del Día del Ingeniero en Alimentos

“Aplicaciones de los pulsos eléctricos de alto voltaje (PEF) para la mejora de la transferencia de masa en la industria alimentaria y biotecnológica”, se denominó la conferencia brindada por el académico de la Universidad de Zaragoza, España, Dr. Javier Raso. Actividad se realizó en el contexto del Día del Ingeniero en Alimentos, que se conmemora el segundo sábado de octubre de cada año.

En la oportunidad, el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dr. Jorge Moreno Cuevas, precisó que la conmemoración del día profesional es una oportunidad para destacar el rol que deben cumplir los ingenieros en alimentos en la sociedad. “Los estudiantes, como futuros profesionales, deben apostar por el aprendizaje, la motivación y adquirir las competencias para lograr un buen desempeño como especialistas de la cadena agroalimentaria, puesto que se convertirán en actores fundamentales en el desarrollo de la nueva región de Ñuble y del país”, precisó el decano. Asimismo, instó a los jóvenes a vivir experiencias nuevas y conocer realidades diferentes dentro o fuera de Chile.

El Dr. Raso es catedrático del área de Tecnología en Alimentos del Departamento de Producción Animal y Ciencia de los Alimentos, e integrante del grupo de Investigación Nuevas Tecnologías de Procesado de Alimentos de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Zaragoza.

El Dr. Javier Raso explicó que los Pulsos eléctricos de alto voltaje (PEF) consisten en una nueva tecnología de procesado de alimentos que permite generar poros en las membranas de las células de los alimentos y así obtener de éstas algunos componentes de interés como, por ejemplo, polifenoles.

“Es una herramienta que puede tener muchas aplicaciones en la industria alimentaria. Actualmente tiene dos aplicaciones fundamentales: la conservación de zumos de fruta mediante un procedimiento que no aumenta la temperatura del producto y por lo tanto permite obtener un zumo de mucha calidad, pues éstos son muy sensibles al efecto del calor. La segunda aplicación importante se da en el tratamiento de papas para la elaboración de bastoncitos de papas congeladas, ya que la técnica favorece el corte, y hace que las papas sean más flexibles, evitando mermas por fractura. Además, la papa absorbe menos aceite en el proceso de prefritura que se aplica antes de la congelación”, ilustró.

Esta tecnología también podría aplicarse en el proceso de elaboración del vino tinto para mejorar la extracción de compuestos polifenólicos, así como en el proceso de crianza sobre lías.

El director de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías Montes, recordó que la celebración del Día del Ingeniero en Alimentos en Chile se realiza desde el año 2008, y nació como una propuesta de la Asociación Nacional de Estudiantes de Ciencia y Tecnología de los Alimentos en la ciudad de Osorno.

“Se eligió el segundo sábado del mes de octubre de cada año, próximo a la celebración del Día Mundial de la Alimentación que es el 16 de octubre (…) La Escuela de Ingeniería en Alimentos de la Universidad del Bío-Bío se ha planteado como misión contribuir a la formación de ingenieros en alimentos que puedan enfrentar eficientemente los cambios e innovaciones científico-tecnológicas del área de sus competencias, siendo capaces de servir a la sociedad con aptitud y habilidades de liderazgo, creatividad y trabajo en equipo”, aseveró.




Proyecto INNOVA UBB acrecienta interés en tecnología de liofilización de alimentos

Con pleno éxito culminó el proyecto Innova BíoBío 16IIP-65192 denominado “Desarrollo, implementación y transferencia de programas de secado por liofilización de frutas, hortalizas y productos de mar para la obtención de productos Premium”, dirigido por el académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dr. Andrés Segura Ponce, director del Laboratorio de Liofilización de la Universidad del Bío-Bío.

http://liofilizacion.ubiobio.cl

En el marco del seminario de clausura, el Dr. Andrés Segura destacó que se lograron los principales objetivos propuestos para la UBB, INNOVA BíoBío y para la contraparte oriental, representada por la Academia China de Ciencias de la Mecanización Agrícola (CAAMS), y el propio Gobierno de China.

“Para China era fundamental hacer difusión de la tecnología de liofilizado y promover la exportación de productos alimentarios hacia ese país, básicamente productos del mar y frutas. El hecho de disponer de esta tecnología a nivel industrial en nuestro Campus Fernando May, nos permite entregar información a los industriales que quieran instalar este tipo de tecnología, en lo referido a rendimientos del equipo, consumos energéticos y calidad final obtenida con este tipo de productos. Hemos desarrollado fichas técnicas muy valoradas por los industriales”, reseñó el investigador UBB.

Precisamente, la empresa Alfaberries, uno de los socios estratégicos del proyecto UBB, manifestó su interés por adquirir este tipo de equipamiento. Asimismo, el Dr. Segura Ponce ha debido asesorar a la empresa alimentaria MTG de Quillota (arándanos), que se apronta a incorporar esta tecnología en sus procesos.

“Les asesoramos en el tema de protocolos de operación, formas de instalar y requerimientos del equipo. Hasta ahora, no existía en Chile algún referente que pudiera orientar en esta materia y mucho menos sobre la calidad del producto que se obtenía”, aseveró el investigador UBB.

El Dr. Andrés Segura comentó que también ha asesorado a empresas en el desarrollo de productos tales como liofilización de pescado, paltas liofilizadas, liofilización de uvas y liofilización de microalgas. “Es una tecnología que hoy es requerida por el medio, para poder alcanzar productos de altos estándares de calidad”, argumentó.

Durante el seminario se recordó que la mayoría de los proyectos de INNOVA buscan tributar al desarrollo de negocios, lo que se ha logrado plenamente en el caso del proyecto. “Habitualmente, las investigaciones se realizan a nivel de laboratorio y no se logra escalar a nivel de piloto, por lo tanto, las posibilidades de implementación a nivel de industria son lejanas. En este caso, el disponer del equipamiento a nivel piloto, permitió acortar el tiempo en que la empresa accede a la tecnología y se decide a adquirirla para comenzar a producir con ella”, acotó.

El Dr. Segura Ponce señaló que se desarrolló una serie de protocolos de procesamiento de productos de prueba, que inicialmente fueron berries y algunos productos del mar altamente demandados por el mercado chino.

La contraparte oriental, a través del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China, se ha mostrado completamente conforme con los resultados, y a partir de las confianzas generadas ya se vislumbran nuevas áreas de investigación conjunta y desarrollo.

Asimismo, y derivado del proyecto, una estudiante del Programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos de la UBB, realizará una pasantía de 3 meses en CAAMS, China, con el propósito de realizar un análisis sensorial de pepinos de mar liofilizados, producto muy valorado en ese país.




Escuela de Ingeniería en Alimentos UBB capacitó a vecinas de Florida

Alrededor de 20 vecinas y vecinos participaron en el proyecto “Capacitación en procesamiento y desarrollo de frutas y hortalizas para el Comité de Fomento Productivo de la comuna de Florida”, iniciativa de vinculación bidireccional con el medio realizada en el marco de la asignatura de Procesos de Frutas y Hortalizas de la carrera de Ingeniería en Alimentos.

El decano de la Facultad de Ciencias de la Salud y de los Alimentos, Dr. Jorge Moreno Cuevas, destacó que la actividad se desarrolla en el contexto del modelo de vinculación bidireccional con el medio institucional, que busca generar estrategias para fomentar, sistematizar y evaluar las acciones y actividades que relacionan a la Universidad y los entornos regionales.

“La carrera de Ingeniería en Alimentos tiene mucho que aportar a la comunidad y al desarrollo de las regiones. En este caso las vecinas y vecinos aprendieron sobre los procesos de conserva de frutas y congelamiento de hortalizas, lo que les permitirá aprovechar las materias primas de la zona y realizar algunos emprendimientos”, comentó el decano.

El decano Moreno Cuevas, quien dicta la asignatura de Procesos de Frutas y Hortalizas, también destacó el rol de los estudiantes de quinto año de la carrera, quienes oficiaron como monitores y debieron entregar sus conocimientos y orientar a los participantes en la capacitación.

En tanto, el alcalde de Florida, Jorge Roa Villegas, valoró la disposición de la Universidad al acoger en sus aulas y laboratorios a vecinos del Comité de Fomento Productivo de dicha comuna. “Alrededor del 70% de la población de nuestra comuna vive en zonas rurales. Florida produce muchos frutos, pero es necesario aportar valor a esa producción para que las vecinas y vecinos puedan vender a mejor precio y lograr un mayor sustento. Agradecemos a la Universidad por abrir sus puertas y permitir que nuestros vecinos tuvieran clases en estos espacios; para nosotros es muy importante que vivan esta experiencia”, aseveró.

El director de la Escuela de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías, manifestó que el proyecto permite alcanzar un doble objetivo: por una parte se entregan contenidos y herramientas a un grupo de personas que podrán aplicarlas en sus emprendimientos, y al mismo tiempo, los estudiantes de la carrera demuestran sus habilidades y conocimientos en una actividad de capacitación que anticipa algunas de las experiencias que vivirán como futuros profesionales. “Las puertas de la Escuela de Ingeniería en Alimentos están abiertas para seguir colaborando en actividades similares y fortalecer aún más el vínculo con la comunidad”, expresó.

La vecina de Florida e integrante del Comité de Fomento Productivo, Benita Cabrera Segura, destacó que los conocimientos adquiridos le permitirán aprovechar de mejor manera los productos de su invernadero, ubicado a 8 kilómetros del sector urbano. “Tengo cultivos orgánicos que luego vendo en un local frente a la plaza de Florida. Para nosotros ha sido muy gratificante participar en esta capacitación porque es muy útil. Me interesó mucho el proceso de congelado de hortalizas. Yo congelaba, pero no de la manera que nos enseñaron aquí. Agradezco a la Universidad del Bío-Bío porque ha sido una linda experiencia. Fue muy entretenido y los jóvenes fueron muy claros”, aseguró.

Correspondió al profesor Guido Sáez Trautmann hacer entrega de los certificados de participación.




Presentan protocolo de monitoreo de virus entéricos para la industria de berries

El Dr. en Ciencias Biológicas José Luis Palacios Pino, subdirector del Centro de Estudios en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CECTA) de la Universidad de Santiago de Chile, presentó los principales resultados del proyecto denominado “Diseño de un protocolo de monitoreo y control de riesgos asociados a Norovirus y Hepatitis-A en la cadena productiva de berries” (Código 16BPE-62273), financiado por el instrumento Bienes Públicos Estratégicos de Alto Impacto para la Competitividad de CORFO.

La conferencia fue organizada por la Escuela de Ingeniería en Alimentos a través de su director Dr. José Miguel Bastías Montes, y congregó a estudiantes de pre y postgrado, así como a representantes de industrias alimentarias.

El Dr. José Luis Palacios presentó la conferencia denominada “Virus Entéricos Emergentes: Nuevos Desafíos para la Industria de Berries”. En la ocasión explicó que el principal objetivo del proyecto fue “desarrollar una metodología y protocolos de monitoreo y control de riesgo de Norovirus y Hepatitis A para la industria de berries, proponiendo procedimientos que permitan mejorar la inocuidad microbiológica de sus productos y, a su vez, posicionar nacional e internacionalmente estos rubros, con mínimo riesgo de contaminación por Norovirus y Hepatitis A”, según describió.

El investigador de la USACH explicó que el modelo de estudio utilizado fue la frambuesa y que el interés por generar el protocolo nace desde la propia industria, a través de una asociación gremial de productores de berries, quienes ante algunos casos registrados en Australia y Canadá, vieron la necesidad de generar un protocolo que les permita controlar los riesgos asociados a Norovirus y Hepatitis A.

“Se trata de un protocolo que permite monitorear toda la cadena y evitar casos positivos de contaminación por Norovirus y Hepatitis A (…) Hay puntos específicos de la cadena tales como superficies de contacto, aguas de uso en riego o aplicación y manipuladores de la fruta. El protocolo considera una metodología que permite detectar el material genético del virus y precisar si está presente en la fruta”, aseveró el Dr. Palacios.

Dado que el protocolo se desarrolla en el marco de un instrumento de Bienes Públicos Estratégicos de Alto Impacto para la Competitividad de CORFO, éste quedará a disposición de productores que deseen emplearlo.

El Dr. José Luis Palacios explicó que el trabajo que se desarrolla en inocuidad alimentaria no sólo tiene un impacto y una relevancia local, sino también a nivel internacional, toda vez que Chile es un país exportador de alimentos. “Chile se encuentra entre los 5 mayores oferentes de berries en el mundo, registrando exportaciones en torno a los US$800 millones el año 2018 según Chilealimentos”, argumentó.

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza en la necesidad de fortalecer procesos que aseguren inocuidad y calidad alimentaria, puesto que “los incidentes locales pueden transformarse rápidamente en emergencias internacionales debido a la rapidez y el alcance de la distribución de los productos. En los últimos diez años se han registrado brotes de enfermedades graves transmitidas por los alimentos en todos los continentes, a menudo amplificados por la globalización del comercio”, según precisa la institución.

Del mismo modo, la OMS sostiene que “el suministro de alimentos inocuos fortalece las economías nacionales, el comercio y el turismo, contribuye a la seguridad alimentaria y nutricional, y sirve de fundamento para el desarrollo sostenible”.




Estudiante del Doctorado en Ingeniería de Alimentos realizó pasantía en Alemania

La estudiante del programa de Doctorado en Ingeniería de Alimentos, Tatiana Beldarraín Iznaga, realizó una pasantía de 3 meses en el Instituto de Química Física de Biosistemas de la Universidad de Heidelberg, Alemania. La estadía de investigación es una actividad importante en el proceso formativo, ya que permite complementar las actividades de tesis, la formación de redes de contacto, tener acceso a equipos modernos, contribuyendo a la internacionalización del programa de Doctorado.

La Licenciada en Microbiología de la Universidad de La Habana, Cuba, Tatiana Beldarraín, precisó que optó por la Universidad de Heidelberg, donde fue guiada por el director del Instituto Dr. Motomu Tanaka y por el líder del grupo de investigación en Bioquímica, Dr. Stefan Kauffman. Dicho centro de investigación reúne a un gran número de estudiantes de doctorado, maestrías, alumnos de grado y también académicos en estudios de postdoctorado.

“Mi profesor guía de tesis doctoral es el Dr. Ricardo Villalobos Carvajal. La investigación doctoral pretende potenciar la viabilidad de bacterias lácticas, otorgándoles mayor resistencia a los procesos térmicos y condiciones gastrointestinales, mediante el uso de la tecnología de encapsulación por emulsificación, para ser incorporadas en productos horneables y así brindarles una característica funcional. En términos muy generales se trata de incrementar la funcionalidad del pan al agregarle microorganismos probióticos”, manifestó.

El tema de investigación doctoral lo formuló pensando en la realidad de Chile como segundo consumidor de pan a nivel mundial. Beldarraín precisó que, si bien el pan chileno se elabora con harina de trigo enriquecida con hierro, adicionarle microorganismos probióticos aumentaría su funcionalidad. De esta manera pueden tener acceso a probióticos determinados segmentos de la población que no consumen yogures o leches fermentadas, que es la vía más frecuente.

“La experiencia fue muy buena y contribuyó notablemente a mi proceso formativo. Mejoré mucho mi nivel de inglés conversacional y escrito. Asimismo, me sorprendió la forma en que organizan su trabajo. Ellos realizan reuniones semanales para ver qué se hará durante la semana y ver el grado de avance de lo acordado anteriormente. Además, visualizan constantemente los temas a futuro; las mismas metodologías que han generado, las vuelven a analizar y las perfeccionan”, valoró.

Tatiana Beldarraín también enfatizó, que por tratarse de un Instituto de Química Física, los temas se abordan desde un punto de vista fundamentalmente físico, lo que la obligó a repensar el propio trabajo realizado, ya no desde una perspectiva biológica sino física. “La estadía ha sido fundamental porque te hace ver el doctorado de manera totalmente diferente. Para mí ya fue un cambio venir de Cuba a Chile, pero conocer la realidad de un centro en Europa te permite abrir la manera de pensar”, ilustró.

 




Académico UBB recibe distinción de la Universidad Nacional de Trujillo, Perú

En el marco del Congreso Internacional “Tendencias y Retos en el Desarrollo de la Industria Farmacéutica y Cosméticos”, organizado por la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Nacional de Trujillo y patrocinado por CONCYTEC – FONDECYT de Perú, el Dr. José Miguel Bastías Montes, fue reconocido como “Visitante Distinguido” en atención a su aporte investigativo.

El reconocimiento, reconoció el Dr. Bastías Montes, “refleja que el trabajo que estamos desarrollando en el Departamento de Ingeniería en Alimentos está bien encaminado y posee un muy buen nivel”, manifestó.

El académico del Departamento de Ingeniería en Alimentos, Dr. José Miguel Bastías, fue invitado a dictar la conferencia denominada “Microencapsulación de extractos de baya nativa chilena con altos contenidos de compuestos bioactivos”.

El Dr. Bastías Montes explicó que la conferencia concitó especial interés, pues actualmente se comercializa una amplia variedad de productos naturales en atención a sus propiedades nutracéuticas, es decir, alimentos cuyas características nutricionales y funcionales proporcionan beneficios contribuyendo a mejorar la salud y reducir el riesgo de padecer enfermedades.

“Sin embargo, los productos que se comercializan en el mercado no especifican ni caracterizan los contenidos reales de los compuestos. Por eso vemos, por ejemplo, que hay productos que aseguran poseer un alto contenido en antioxidantes, pero no profundizan más allá”, comentó.

En ese contexto el Dr. José Miguel Bastías dio cuenta de parte de los resultados que obtuvo a través del desarrollo del Proyecto FIA PYT-2015-0219 denominado “Desarrollo de nuevo método para la obtención de concentrado microencapsulado de antocianinas a partir de maqui (Aristotelia chilensis) para la obtención de un deshidratado con alto contenido de compuestos funcionales”.

“Nosotros logramos obtener la caracterización de los compuestos bioactivos del microencapsulado de maqui, es decir, los niveles de antocianinas, algo mucho más específico. Además, el compuesto que desarrollamos posee un alto nivel de solubilidad, por sobre un 90%, a diferencia de lo que ocurre con la mayoría de los productos que se comercializan hoy, que suman mucho material particulado que no es bioaccesible”, describió el investigador UBB.

Tras el interés generado a partir de dicha investigación, el Dr. José Miguel Bastías debió realizar una segunda conferencia: “La miel como bioindicador de la contaminación natural y antropogénica”.

El Dr. José Miguel Bastías también participó en el III Congreso Nacional de Innovación Agroindustrial de Productos Andinos y Amazónicos, realizado en la Universidad Agraria La Molina, Lima, Perú. El encuentro fue coordinado por la Facultad de Industrias Alimentarias en el marco del 50° aniversario institucional.

En este caso, el Dr. Bastías presentó el trabajo titulado “Concentración por congelación de compuesto bioactivo presente en maqui, mediante centrifugación-filtración”. La investigación llamó la atención debido a la metodología utilizada para concentrar un producto sin aplicar temperatura. “Logramos realizar diversos contactos para desarrollar trabajos de investigación porque los académicos e investigadores están muy interesados en obtener concentrados de productos naturales propios de Perú”, aseveró.

Los encuentros consideraron la participación de académicos e investigadores, así como de estudiantes de pregrado y postgrado de Argentina, Brasil, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia y Perú.




Egresado del Doctorado en Ingeniería de Alimentos logra proyecto FONDECYT de Postdoctorado 2019

El primer egresado del Doctorado en Ingeniería de Alimentos de la UBB, Dr. Patricio Orellana Palma, logró la adjudicación y primer lugar en grupo de estudio INGENIERÍA 3 del proyecto FONDECYT Postdoctorado 2019 denominado “Ultrasonido como técnica asistida en crioconcentración. Impacto sobre propiedades fisicoquímicas, componentes volátiles y parámetros de proceso aplicado a soluciones modelo y jugo de berries”.

La postulación fue realizada junto al académico Dr. Rommy Zuñiga del Departamento de Biotecnología de la Universidad Tecnológica Metropolitana e igualmente y parte del proyecto se desarrollará junto al académico Dr. Guillermo Petzold Maldonado de la UBB.

El Dr. Orellana precisó que el proyecto prosigue la línea de investigación de su tesis doctoral referida a la tecnología de crioconcentración. “En términos muy generales, mi tesis doctoral versó sobre la utilización de la concentración de jugos a bajas temperaturas, donde apliqué centrifugación y vacío como fuerzas externas para extraer el jugo concentrado desde la matriz de hielo”, detalló.

A través del Proyecto, el Dr. Orellana investigará la aplicación de ultrasonido como fuerza externa para extraer crioconcentrado de diversos líquidos alimentarios. “Analizaré el efecto del ultrasonido para separar el crioconcentrado del hielo y determinaré diversas propiedades de ambas partes como fisicoquímicas, volátiles, actividad antioxidante y parámetros de proceso”, aseveró el investigador.

La adjudicación fue comunicada a través de una misiva del presidente del Consejo Superior de Ciencia, Edgar Vogel González. “En esta convocatoria concursaron 876 proyectos y se financiaron 268 (30,6 %). Su propuesta fue evaluada y calificada con 4,810 puntos, ubicándose en el lugar Nº 1 del Grupo de Estudio de Ingeniería 3. En este Grupo concursaron 43 proyectos y aprobaron 13 (30,2%). La calificación del último proyecto financiado fue de 4,240 puntos”, describe la notificación oficial.

Entre los comentarios de la evaluación del proyecto se destaca que “los fundamentos teórico-conceptuales están soportados en una revisión rigurosa y actualizada sobre crioconcentración, presentando un análisis crítico y profundo del estado del arte. Así, se plantea el ultrasonido como una innovativa técnica asistida. La innovación se encuentra en la aplicabilidad de la crioconcentración asistida por ultrasonido dirigido a la concentración de jugos, ya que se ha aplicado en otros sustratos, pero no en jugos”, precisa el informe de evaluación.

La evaluación también destaca la trayectoria del Dr. Orellana en el Doctorado en Ingeniería de Alimentos UBB, donde registró múltiples publicaciones científicas de la misma área de estudio (crioconcentración), participación en congresos nacionales e internacionales, así como una pasantía mayor a 6 meses, en el marco de sus estudios doctorales.




Antioxidantes en los alimentos y sus análisis se abordó en Seminario Internacional

La Dra. Marisol Juan Borrás de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), España, expuso la conferencia “Perfil fenólico de propóleos de diferentes orígenes geográficos”. La actividad, convocada por el Doctorado en Ingeniería de Alimentos y el Magíster en Ciencias e Ingeniería en Alimentos, se realizó en el marco del proyecto Fondecyt N°1160761 denominado “Aplicación de calentamiento óhmico, impregnación a vacío y solución osmótica enriquecida con componentes bioactivos para obtener placas de manzanas osmodeshidratadas con alto valor en un tiempo de procesamiento reducido”, que dirige el Dr. Jorge Moreno Cuevas.

El Dr. Jorge Moreno explicó que la actividad de Cooperación Internacional estuvo relacionada  con las propiedades de los antioxidantes en los alimentos, su composición y su cuantificación en matrices alimenticias, para ello se invitó a la Dra. Juan Borrás quien integra el Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos para el Desarrollo de la UPV.

“La Dra. Marisol Juan Borrás posee numerosas investigaciones, ha participado en proyectos muy importantes y también registra patentes. Desde el punto de vista instrumental su Instituto cuenta con equipamiento muy avanzado y ha desarrollado técnicas que permiten evaluar en detalle los compuestos bioactivos (polifenoles)”, precisó.

La Dra. Juan Borrás señaló que investiga el propoleo y específicamente su principal característica que es su propiedad antioxidante. De este modo, el propoleo no sólo tiene potencial en la industria alimentaria sino que también en la farmacología.

“Tiene muchos efectos sobre la salud humana y se ha probado que tiene propiedades anticancerígenas pero aún queda mucho por investigar. Nuestro desafío es poder caracterizar los propóleos, no sólo en base a su perfil de antioxidante, sino que además identificar qué efecto tiene un determinado tipo de propoleo, porque no todos son iguales, y es así como un determinado perfil puede ser más efectivo contra determinada enfermedad”, acotó.

En su vinculación con la Universidad del Bío-Bío, la Dra. Juan Borrás también considera la factibilidad de desarrollar trabajos de investigación y de movilidad académica y estudiantil. “En el laboratorio donde trabajo, ahora mismo realiza una estadía una estudiante de Grecia y estoy dirigiendo una tesis doctoral de un profesor de Mozambique. Las posibilidades están”, comentó.

El Dr. Jorge Moreno reseñó que el proyecto Fondecyt se vincula con el empleo de tecnologías emergentes que permitan retener los componentes bioactivos (polifenoles principalmente) de los alimentos. “La idea es generar alimentos enriquecidos con componentes bioactivos. Existen metodología para identificar y evaluar los componentes bioactivos y desentrañar de qué forma actúan cuando las personas los consumen”, manifestó.

El Dr. Moreno comentó que la experiencia de la Dra. Marisol Juan Borrás permite proyectar  investigaciones en conjunto. “El uso de técnicas  de medición para compuestos totales son cada vez menos utilizadas y la tendencia es investigar componentes individuales, por ejemplo, evaluar polifenoles específicos permite evaluar su retención y biodisponibilidad en alimentos enriquecidos. El seguimiento de componentes bioactivos individuales permite hacer un monitoreo más certero y orientado a la prevención de enfermedades en las personas”, reflexionó el Dr. Moreno.